Región Lázaro Cárdenas
Raúl Morón ha insistido en que seguirá dentro de la Cuarta Transformación y que mantiene su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, en Michoacán su bloque ha optado por mantenerse distante de la ruta que ya definió Morena: reconocer a Carlos Torres Piña como ganador del proceso, asumirlo como coordinador estatal y avanzar hacia una nueva etapa de organización.
La diferencia con los demás aspirantes es clara. Fabiola Alanís, Gaby Molina, Gladyz Butanda y otros liderazgos aceptaron el resultado y comenzaron a construir con Torres Piña. El coordinador, por su parte, no ha respondido a las diferencias con exclusiones: ha llamado a la unidad, mantiene abierto el diálogo y ha reiterado que también hay espacio para Morón y su equipo.
Por eso resulta cada vez más difícil explicar la posición del bloque únicamente como una inconformidad. Si se reivindica pertenecer a la 4T, también tendría que existir disposición para respetar las decisiones que toma el movimiento. Torres Piña ya dio el paso de la competencia al diálogo; la definición pendiente es si el moronismo hará lo mismo o seguirá dentro de la transformación sólo en el discurso.




