Tenía 5 años de edad; era de la comunidad indígena de Angahuan.

 

Lo asfixiaron, lo golpearon, lo embolsaron y lo tiraron en una huerta.

 

LINCE/ ANGAHUAN, MUN. DE URUAPAN, MICH./ VIE-20-ABR/  Un niño de solamente cinco años de edad, fue raptado hace un mes en ésta comunidad indígena; se presentó la denuncia y la PGJE no pudo resolver el caso. Hoy, poco antes del mediodía, el cuerpo del niño fue encontrado a un costado de la carretera, dentro de una huerta de aguacate, estaba embolsado y al parecer fue golpeado en el rostro y asfixiado. Existe gran indignación no solamente en ésta población, sino en la región de la Meseta Purhépecha.

 

Se trata del menor Bernardino Bravo Gómez, de solamente cinco años de edad, a quien cariñosamente le apodaban “El Sun”, hijo de José Guadalupe Bravo Toral, de 40 años y de Ma. Natividad Gómez, originarios y vecinos de ésta comunidad de Angahuan.

 

El pasado miércoles 21 de marzo, el niño se encontraba jugando con su amiguito y vecino Jesús Amado Soto, de 8 años de edad, a bordo de una bicicleta a la orilla de la carretera, en la entrada al pueblo y junto a un puente, a escasos metros de su casa donde está la refaccionaria “Bratol”.

Señala el amiguito que como a las ocho de lanoche, observó que enfrente estaba estacionada una camioneta cerrada, color gris y un sujeto que jugaba con un carrito a control remoto, Bernardino curioso se acercó y fue empujado hacia dentro de la unidad que enfiló con dirección a San Lorenzo.

 

Los habitantes de la comunidad encabezados por el jefe de tenencia Vicente Lázaro Sosa y el Comisariado Ejidal, José Pureco Bravo, se organizaron esa noche y empezaron la búsqueda, así, durante un mes, buscaron por las huertas, monte, la lava volcánica, las ruinas de San Juan, los poblados colindantes, y nada. Ni una llamada, ni una señal de vida. Poco a poco iban perdiendo las esperanzas de encontrarlo con vida.

 

Los papás del niño presentaron la denuncia penal, se integró la averiguación 10/012-V, pero la Procuraduría de Justicia del Estado no supo resolver el caso. El niño apareció cruelmente asesinado y embolsado, a la altura del kilómetro 10 de la carretera estatal Uruapan-Los Reyes, entre las comunidades de San Lorenzo y Las Cocinas.