CARLOS PINEDA/ URUAPAN, MICH./ VIE-13-ABR/  Poco interés tuvieron las clases de gastronomía michoacana, será por que no hubo mucha publicidad? O por que las mujeres michoacanas ya no cocinan?.

Sin embargo, hasta el presidente municipal le dio la vuelta a la carpa donde se atendían las clases afuera de la Casa de la Cultura, en la calle García Ortiz.

Las clases estuvieron llenas de sabor y colorido con el gran sabor de la sopa de Charales originarios de Pátzcuaro, la combinación de los maíces en una sola tortilla de metate, de maíz pinto, maíz blanco y trigo, dándole un sabor peculiar y nutritivo.

En el fondo las personalidades pasando por un lado como desapercibidos, ante la molestia de algunos espectadores gritaron: “no gusta pasar a probar al Sr Presidente” ante la mirada atónita la gente comentaba en voz baja, que no tuvo ni tiempo ni de voltear ya que él iba a lo que iba, cabe señalar que igualmente funcionarios y regidores que acompañaban al Sr Presidente Municipal tampoco atendieron al llamado.

A pesar de todo este fino, noble y humilde servidor se arrimó y probó esa rica sopa de Charales junto con sus colaboradores aun que no teníamos hambre.