ROBERTO FLORES/ URUAPAN, MICH./ DOM-01-ABR/ El pasado miércoles 28 de marzo, en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, el presidente Felipe Calderón daba a conocer los avances logrados durante su administración presidencial (2006 – 2012).

Respecto a la materia económica mencionaba que a pesar de la crisis económica internacional que durante el periodo 2000 – 2010 la pobreza se había reducido en México, ya que según los datos arrojados en el último Censo (2010), la pobreza alimentaria en México se redujo un 23%.

Cifra que se contradice durante el periodo 2008 – 2010, tomando como fuentes diversos estudios realizados por Organismos nacionales como internacionales, por citar algunos, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), organismo dependiente de la Organización de Naciones Unidas (ONU), encargado de promover el desarrollo económico y social de la región, publicó en noviembre de 2011 el estudio denominado “Panorama Social de América Latina” donde abordaba temas como la pobreza, la desigualdad, el empleo, la educación, los servicios de protección social, entre otros, en dieciocho países latinoamericanos.

Dicho estudio realizado por la CEPAL menciona que durante el periodo 2008 – 2010 que cinco países latinoamericanos registraron disminuciones importantes en sus niveles de pobreza: Perú redujo sus niveles de pobreza en un 3.5%, Ecuador un 3.0%, Argentina 2.7%, Uruguay 2.0%, finalmente Colombia con un 1.4%. Pero dos países Honduras y México sufrieron incrementos significativos en sus tasas de pobreza, ubicándose en 1.7% para Honduras y un 1.5% para nuestro país. Además se menciona que en estos dos países la indigencia aumento de la siguiente manera 1.0% en Honduras y 2.1% para México.

Los datos de la CEPAL si se comparan con los datos publicados por la Comisión Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), organismo público que se encarga de monitorear los niveles de pobreza en el país y el impacto de las políticas sociales para su disminución, considera que durante el mismo periodo 2008 – 2010 la población en pobreza pasó del 44.5% del total de la población a 46.2%, lo que representa un incremento de 48.8 a 52.0 millones de personas”; el mismo informe de prensa menciona que en el mismo periodo, la población en pobreza extrema pasó de 10.4% a 10.6%; en términos del número de personas en situación de pobreza extrema, éste se mantuvo en 11.7 millones.

Además si se menciona que una de las promesas de campaña en 2006, “el presidente del empleo” era generar un millón de empleos por año, promesa incumplida, porque según cifras del INEGI a través de las diversas Encuestas Nacionales de Ocupación y Empleo, se han perdido 700 mil empleos.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del último trimestre de 2011 se puede observar es que aproximadamente el 62% de la Población Económicamente Activa (PEA), aproximadamente 31 millones de personas no cuentan con prestaciones laborales ni de seguridad social. Además cerca de 14 millones de mexicanos trabajan en la economía informal.

Finalmente, si agregamos la pérdida del poder adquisitivo que se da año con año, debido a variables macroeconómicas como la inflación, el aumento de los productos de la canasta básica respecto al aumento de los salarios. Es muy posible que en diciembre de este año, al terminar la administración calderonista, la pobreza en México haya aumentado aún más, por lo cual el reto para el próximo presidente de la República, sin duda será revertir esta tendencia.