LB/ INFOMANIA/ URUAPAN,MICH./ VIE-16-MZO/ Con la intención de lograr que cada institución educativa cuente con un paramédico que garantice la integridad física de los alumnos, integran la «organización salvemos vidas por Emiliano «

 

Anita Rivas Buenrostro es la abuela paterna de Emiliano, el niño de seis años que perdió la vida por asfixia, en el colegio Salesiano, por falta atención, porque nadie la brindó los primeros auxilios con la oportunidad y la calidad debid.

 

Anita dijo que continuarán una serie de acciones para evitar que otros niños sean víctimas de casos similares, por ello este domingo18 realizarán una marcha para protestar



 

«Las monjas del salesiano, dejaron que Emiliano muriera, le oprimieron el estómago con una naranja, que para. Hacer mayor presión, la verdad es que en lugar de ayudarlo, lo lastimaron.

 

«Ninguna difamación, el cuerpo de Emiliano estaba ensangrentado, derivado de laas las torpes maniobras que intentaron hacerle y con las cuales sólo lo lastimaron » .

 

«A las monjas solo les preocupa que disminuya su matrícula como consecuencia de los sucedido, han dicho que no sigamos tirando veneno, pero de rodillas les pido perdón si me regresan a mi nieto, un niño que no debió morir, fue una negligencia»



 

Relato que cuando Emiliano mordió su emparedado de salchicha, se atragantó, no fue una mordida grande, tampoco lo paso sin deglutir, pero pasó, los niños corrieron a avisar a las monjas y éstas, simplemente hicieron caso omiso.

 

Después, Emiliano corrió por el patio, buscó ayuda, hasta que cayó al piso y los niños se aglutinaron, las monjas se acercaron, el profesor de deporte lo colgó de pies, lo golpeó en la espalda» le metió los dedos en su garganta»

 

Cuando le llamaron a la madre del menor, le dijeron venga, su hijo está mal, cuando la madre llegó, no hizo ni tres minutos de la llamada a la escuela, pero ya estaba carroza, dos patrullas y ya habían realizado el peritaje.

 

Las monjas evitaban que Manolo, padre de Emiliano, retirara la sábana blanca que cubría el cuerpecito que yacía en el patio de la escuela, estaba ensangrentado ¿Por qué? Si cuando se muere por asfixia no sale sangre.

 

Este asunto aun no termina, dijo, la señora Anita, hasta que se logre que cada escuela cuente con un paramédico, que haga rondines durante el recreo de los niños, que Siam uñe por la escuela y revise las aulas, que evite muertes de niños y lágrimas de una madre.