Lamberto HERNÁNDEZ MÉNDEZ/ BETANIA, MICH./ MAR-06-MZO/  Un sofisticado laboratorio clandestino acondicionado en una cueva, en la orilla de una profunda barranca, frente a enormes acantilados de una zona árida y montañosa, donde dividen los municipios de Gabriel Zamora y Parácuaro, al poniente de Chimilpa y Betania, fue localizado y destruido por elementos del Ejército Mexicano.

 

Tres horas de recorrido por polvorientas brechas y caminos por cerros escabrosos que en ocasiones el convoy militar circulaba por la orilla de profundos precipicios, luego de haber pasado las poblaciones y rancherías de Jucutacato, El Durazno, Cutzato y Chimilpa, en lo más alto de la montaña, arribamos a la zona de tierra caliente.

 

El paso hacia un potrero, sobre un camino acondicionado rústicamente, emepezamos a descender hacia un profundo barranco, al término de éste, tomar una vereda hasta el acceso a una cueva de tres metros de ancho, con más de 50 metros de profundidad donde había un sofisticado laboratorio para el procesamiento de de droga sintética conocida como crystal.

 

Un olor penetrante, despedían ocho reactores de diversas capacidades, dos tambos de plástico que contenían unos 200 kilos de dicha droga ya casi para terminar, así como tres cazos metálicos, con 150 kilos más a punto de refinarse.

 

Pero también diversas sustancias en más de 20 cubetas, un tambo con amoniaco, bultos de sosa cáustica, acetato de sodio y otras sustancias químicas de donde peritos de la PGR tomaron las respectivas muestras.

 

Todo lo anterior, así como utensilios, básculas, mangueras, mascarillas y otros objetos, fueron lanzados al fondo del barranco de más de 50 metros de profundidad, donde fueron destruidos e incinerados.