DISCURSO PRONUNCIADO POR EL ING. ANTONIO GUZMÁN CASTAÑEDA, DIRIGENTE ESTATAL, EN EL ACTO DE ANIVERSARIO DEL LXXXIII ANIVERSARIO DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL. TEATRO MELCHOR OCAMPO. 3 DE MARZO DE 2012

 

 

BOLETIN/ MORELIA, MICH./ SAB-03-MZO/ La historia de México, especialmente la etapa de la revolución mexicana, está estrechamente vinculada al Partido Revolucionario Institucional, nuestro partido, Instituto político que el día de hoy cumple 83 años de servir a México. La conmemoración de tan importante fecha, es la que esta mañana nos ha reunido, en hora buena para todos.

 

En 1929, a iniciativa del visionario general Plutarco Elías Calles, se funda el  Partido Nacional Revolucionario, al aglutinar las diversas expresiones políticas existentes en el país, inquietudes políticas que pudieron encontrar un cause institucional, que respondieran a las demandas que detonaron  la revolución.

 

Por este solo hecho, el General Calles merece nuestro más profundo reconocimiento y gratitud.

 

El Partido Nacional Revolucionario tuvo la virtud de atraer y de integrar a los más representativos liderazgos revolucionarios; así, con una presencia indiscutible en todo el territorio nacional, le permitió aplicar con eficacia los ideales que dieron sustento al movimiento armado, e impulsar con legitimidad su permanencia.

 

En el año 1938, el país requería de nuevas formas de hacer política y el  partido se trasforma bajo el nombre de Partido de la Revolución Mexicana, convirtiéndose en una gran coalición de las verdaderas fuerzas sociales del pueblo mexicano. En esa época se crea la Confederación de Trabajadores de México, la Confederación Nacional Campesina y la Confederación Nacional de Organizaciones Populares.

 

Estas organizaciones, se adhieren al partido mediante un pacto de unión y solidaridad que hoy son indiscutiblemente fortaleza de nuestro instituto político.

 

Posteriormente, ante la necesidad de renovarse para ser congruente con la realidad del momento, en el año 1946 se trasforma en el Partido Revolucionario Institucional, teniendo las bases de una clara institucionalización del poder y contando con el respaldo de las grandes mayorías nacionales que ya no eran solo votantes o simpatizantes, sino militantes activos.

 

Hoy, como en 1929, como en 1938, y como en 1946, los hombres, las mujeres y jóvenes que integramos el Partido Revolucionario Institucional, asumimos nuestra responsabilidad histórica ante la sociedad mexicana.

 

Orgullosos de nuestro origen, estamos y estaremos permanentemente abiertos al cambio, con vocación por el orden social, por la libertad y la estabilidad; representamos el interés de la mayoría, bajo el principio de democracia y justicia social.

 

Es grande nuestra responsabilidad histórica.

 

Sin descuidar en ningún momento los reclamos sociales, el priismo estatal y nacional deberá trabajar en torno a nuestro candidato a la presidencia de la republica, a nuestros candidatos al Congreso de la Unión, para construir una victoria clara y contundente.

 

El quehacer político del Partido Revolucionario Institucional está consagrado en sus Estatutos; en su Declaración de Principios, y en su Programa de Acción, el cual constituye  el eje rector de las acciones partidistas.

 

Estamos preparados; las condiciones actuales del país y un ejercicio más exigente de la política, han configurado un PRI con una renovada base social, lejos de los extremos ideológicos, el PRI representa la posición más viable y equilibrada de la política en México.

 

Los priistas haremos en este proceso electoral un ejercicio pleno de la política, con responsabilidad y madurez, tomando en cuenta las necesidades de los ciudadanos en cada distrito, municipio y comunidad. 

 

El electorado vota por nuestras propuestas porque las analiza y las valora, porque nuestras propuestas las somete a la prueba de los hechos. Los compromisos de nuestros candidatos se cumplen.

 

Nuestro partido ha ocupado un lugar central en la historia política de México. Junto a nuestro pueblo hemos ido construyendo, paso a paso, las bases de la estabilidad política y el desarrollo social, que tanto bien han hecho a los mexicanos.

 

Hemos vivido en el pasado reciente una fuerte competencia política. Los procesos electorales y sus resultados nos han dejado importantes lecciones. Hemos aprendido que la unidad, el trabajo y la organización son nuestra fortaleza.

 

El proyecto del partido es uno solo. Nuestra oferta política y las acciones de  gobierno sobre las bases de esta nueva política, conjugados con una plataforma electoral de compromisos exactos y concretos y con los mejores candidatos; a la presidencia de la republica, así como al Senado y a la Cámara de Diputados, el triunfo será  nuestro para cumplir con México.

 

Frente a las nuevas realidades nacionales e internacionales, nos proponemos ser el eje que articule los consensos necesarios para superar los nuevos desafíos y lograr  las grandes transformaciones.

 

Hoy, todos estamos fortaleciendo las bases sociales del partido porque  queremos un gran partido para el gran país que los mexicanos merecemos.

 

Para ello, es indispensable mantener la cohesión y fortalecer nuestra voluntad, solamente así podremos seguir siendo el partido que oriente los cambios y transformaciones de la sociedad mexicana, para mantener las libertades políticas y fortalecer la soberanía, para continuar representando los anhelos, aspiraciones, sentimientos y esperanzas de los hombres y mujeres de México, para fincar colectivamente un proyecto que recoja las tradiciones libertarias del pueblo de mexicano, para impulsar una sociedad más justa y solidaria.

 

Ante el pueblo de México ratificamos que el Partido Revolucionario Institucional esta a la altura de su compromiso histórico.

 

Compañeros:

“este es el tiempo del PRI, es el tiempo para que cimentemos el desarrollo de Michoacán y de México, fundados en el respeto a la diversidad ideológica y apoyados en la experiencia y en el trabajo responsable”.

Muchas gracias.