ALEX AD/ URUAPAN, MICH./ LUN-20-FEB/  Dentro del 69 aniversario del Volcán Paricutín, de efectuó la feria del atole en el Mercado de Antojitos, como parte de una estrategia promocional para incrementar la cantidad de consumidores y por ende, las ventas.

La muestra gastronómica incluyó 8 diferentes sabores de atoles entre los cuales destacaban el de leche, grano elaborado con elote tierno y aromatizado con anís), de cáscara de cacao, cajeta, pinole (granos de maíz tostado y molido), piña, tamarindo, entre otros;  además de la venta de los diversos antojitos típicos que se venden en el centro gastronómico.

Carlos Montero Ortiz, presidente de los locatarios del Mercado de Antojitos, informó que esta es la segunda feria que se realiza, la primera durante el día de muertos, el 1 de noviembre del 2011 y esta que se incluyó festejos de del Volcán Paricutin.

El objetivo es promover el mercado de Antojitos, para que más personas acudan a este a consumir los diferentes platillos y así mejoren  las ventas que se encuentra disminuída debido a la escasez de visitantes.

UN POCO DE HISTORIA

La palabra atole proviene del náhuatl atolli que se puede traducir como aguado, está formado de las raíces atl agua y tol, diminutivo despectivo; es una bebida prehispánica consumida principalmente en México, Guatemala, Honduras y otros países de Centroamérica.

En su forma original, conocida como atole blanco, se prepara con granos de maíz cocidos, sin cal, porque ese es nixtamal para elaborar tortilla; posteriormente los granos se muelen con un poco del agua en que fueron cocidos y líquido resultante se filtra a través de un colador  y se va cociendo hasta que tenga una viscosidad que haga “hebra” al moverlo con la cuchara.

Se sabe que las culturas mesoamericanas bebían este atole en un tazón de calabaza o una jícara como parte de alguna ceremonia ritual.

En cada región fueron condimentando el atole con cacao, canela, anís, azahar, hojas de naranjo, chocolate y jugos o pulpas de frutas para aumentar la diversidad de recetas

El atole blanco se consume con una pieza de piloncillo, una charamusca o con buñuelos enmielados. Le atribuyen propiedades diuréticas (dicen que “limpia” los riñones) y galactogénicas, es decir que estimula la producción de leche materna.

En el mercado de antojitos se pueden degustar atoles de leche, como el que se elabora con leche, se espesa con harina de trigo y se adereza con canela así como sus variantes con pulpa de frutas variadas que son un deleite para el paladar.