BOLETIN/ PÁTZCUARO, MICH./ DOM-05-FEB/  Durante gira de trabajo que realizara el precandidato a la diputación federal por el Distrito XI Pátzcuaro, Antonio García Conejo, señaló la necesidad de aplicar y llevar a cabo un nuevo enfoque de la emigración mexicana para quienes migran tengan una mejor posición de mercado, ganen más, vivan mejor tanto ellos como sus familias.

 

En ese sentir, y no sin antes manifestar lo importante de que dicho enfoque es sujeto potencial de política, detalló que la emigración de mexicanos ha pasado de un saldo neto anual de alrededor de 560 mil personas en el quinquenio 2000-2005 a uno de entre 230 mil y cero entre 2007 y 2010, un problema que se ha aminorado por la crisis de Estados Unidos.

 

En el marco de una reunión de trabajo con familiares de migrantes quienes expusieron una serie de problemas que viven sus seres queridos en el vecino país, el ex presidente municipal y ex diputado local por Huetamo, Antonio García Conejo, detalló que el factor de mercado, bajo estas circunstancias, en México se afecta siendo el país latinoamericano que recibe menos por la emigración de cada ciudadano al extranjero, es decir, por cada mexicano en el extranjero se remite en promedio 22 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) per cápita.

 

“El migrante mexicano promedio puede hacer mucho más por el país al quedarse que al irse. Sin embargo, éstos se enfrentan al problema de empleo en México y por tanto, son vistos como un negocio del cual depende el bienestar del país, lo cual es un error”, indicó.

 

Asimismo, García Conejo dijo que los migrantes mexicanos que llega al país fronterizo del Norte compite con otro mexicano que ya estaba en Estados Unidos, y reduce la posibilidad de negociación de ambos, por lo que el bienestar económico de los migrantes y las remesas per cápita a México caen más mientras más se van.

 

Ante esto -señaló el precandidato a la diputación- la vulnerabilidad de los indocumentados está más presente, gracias a que no se dio una reforma amplia que abra las puertas a los indocumentados de hoy.

 

“El papel de las leyes estatales y locales relativas a la migración es cada vez más importante, dado que la mayor parte es restrictiva o punitiva, y dicta que los indocumentados y sus hijos no tienen acceso a licencias de conducir, el arrendamiento de vivienda, servicios sociales y otros beneficios básicos para una existencia urbana.

 

“Y por ello, una de las soluciones es generar un conjunto complejo de acciones que den más dinamismo económico y empleo, y para esto, debemos reforzar las bases que tenemos en el sistema social, político y económico para el desarrollo del Estado mexicano, porque Juntos todos ganamos,” finalizó.