ISAURO GUTIÉRREZ/ MORELIA, MICH./ DOM-03-ABR/ Los hombres de negocios representados por el Consejo Coordinador Empresarial del Estado de Michoacán (CCEEM), la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) las cámaras nacionales de Comercio (CANACO), de la Industria Transformadora (CANACINTRA), de la Industria Restaurantera (CANIRAC), de la Industria de la Construcción (CMIC) y de Desarrollo de Vivienda (CANADEVI), entre otras, se pronunciaron por un candidato único al gobierno del estado en la próxima elección.

 

Para ello sería necesario un acuerdo histórico de todos los partidos políticos, o al menos los tres más importantes PRI, PAN y PRD, pero sobre todo, de la sociedad civil. MANUEL NOCETTI TIZNADO, titular del CCEEM, ESTELA LEÓN vicepresidenta de COPARMEX Michoacán y ALONSO GÓMEZ SANZ, presidente del Consejo Michoacano de Hombres de Negocios, señalaron que debido a lo corto del próximo periodo de gobierno y la delicada situación del estado, “consideramos primordial que quien asuma la conducción de nuestro destino en los próximos años, sea una persona que asuma un perfil adecuado en todos los sentidos”.

 

La reacción de los principales actores políticos del estado fue un tanto ríspida a la propuesta, pero sobre todo por el lado del PRD, cuyos militantes consideran tener en la bolsa el próximo periodo gubernamental, por lo que el propio secretario de gobierno FIDEL CALDERÓN TORREBLANCA se apresuró a descalificar la opción, seguido por el dirigente estatal del PRD VÍCTOR BÁEZ CEJA, quien la calificó como un intento de golpe de estado.

 

En el PRI se dieron reacciones diversas, pues mientras el dirigente interino del tricolor en la entidad, JORGE ESTEBAN SANDOVAL OCHOA, rechazó la propuesta por considerarla inviable, su correligionario, el alcalde de Morelia, FAUSTO VALLEJO FIGUEROA, asegura que sería ideal una candidatura de esta naturaleza, “ya que de alguna forma los políticos tenemos cansados a los ciudadanos, y lo que quiere Michoacán es paz y desarrollo para resolver sus problemas principales, además de que todo el que convoca a la unidad hace bien”.

 

Lo cierto es que se ve difícil, pero existen argumentos válidos o al menos dignos de análisis, en el sentido de que en este momento Michoacán y sus habitantes necesitan de un espacio de reposo, de un espacio de transición institucional que permita recuperar la tranquilidad y el ritmo de trabajo.

 

Este año vamos a tener elección de gobernador, diputados locales y presidentes municipales. Para el año siguiente, pero apenas unos siete meses después, los michoacanos deberemos participar también en la elección de presidente de la república, diputados federales y senadores.

Hasta ahora, quienes dicen aspirar al gobierno del estado han enarbolado argumentos relativos a lo que ellos piensan que debe hacerse en el estado, pero no hay hasta el momento ningún proyecto serio que resuelva los principales problemas que afectan a los habitantes de la entidad.

 

El senador del PRD SILVANO AUREOLES nos sale ahora con la noticia de que durante todo el tiempo que lleva en el cargo, ha estado haciendo trabajo de partido, así lo reconoció en una entrevista con el periódico Cambio de Michoacán en la que dijo: “Y en el caso particular de Michoacán, si no hacemos partido estamos ante un escenario difícil porque no es suficiente el hecho de que aquí se haya formado el cardenismo, tú te puedes dar cuenta cómo hemos perdido presencia en la base, en la preparación. ¿Qué hice yo? Me dediqué a construir estructura organizacional del partido…”. O sea, que no ha trabajado para todos sus representantes, sólo para los de su partido.

 

Michoacán necesita un gobierno de transición institucional, en el que se recupere la fortaleza gubernamental, un periodo en el que se dejen de lado las confrontaciones políticas y se recupere el ritmo de trabajo productivo.

 

El problema esencial reside en encontrar una figura que pueda aglutinar al menos a las tres fuerzas políticas más importantes del estado, para que se pudiera pensar en una candidatura única.

 

Tendría que ser alguien con aceptación social, con probada experiencia administrativa que garantice que durante esos tres años ocho meses, Michoacán podría aspirar a reencontrarse con el camino de la reactivación económica, en un ambiente de seguridad jurídica que lo permita y con ello se generen los empleos necesarios para detener el constante flujo de migrantes hacia Estados Unidos.

 

Encontrar esa figura política, sería la parte central del asunto. A ver quién la encuentra.