BOLETIN/ MORELIA, MICH./ MAR-01-MARZO/ Tras manifestarse a favor de las Reformas al Código Familiar, la diputada Guadalupe Calderón Medina sostuvo que es la oportunidad para promover aspectos de igualdad entre la mujer y  el hombre  y evitar aspectos que, pudiendo tener una explicación en costumbres del pasado, atentan contra los derechos sustantivos de las personas.

En la máxima tribuna del parlamento local, Calderón Medina  propuso que ya no haya impedimento de tener que esperar un año para que la mujer pueda contraer matrimonio después de haberse divorciado.

Se refirió a  la eliminación de esta exigencia legal para la regulación del estado civil que sólo ha imperado hacia el género femenino, quedaría superada la limitante injustificada, que ha tenido la mujer en desproporción jurídica.

Calderón Medina hizo ver que se busca también que se iguale la edad del hombre y la mujeres a 16 años, para siendo menores, estar en igualdad de condiciones y previa autorización de los padres o tutores pode contraer matrimonio de conformidad con las disposiciones legales.

En este sentido, «se supera una limitación que sin justificación real dejaba en la penumbra de la ley la certidumbre jurídica d parejas de menores de edad que no podían, en ese momento, hacer valer sus derechos», remarcó la diputada michoacana.

La también la presidenta de la Comisión Legislativa de los Derechos Humanos afirmó que la referida reforma «promueve y garantiza la libre voluntad de los contrayentes, la libre oportunidad, que no en pocos casos nos enteramos, de matrimonios arreglados por los padres por intereses económicos».

 

 

Esta reforma protege al menor que decida contraer matrimonio cuidando que tenga la madurez mental y la plena libertad para comprometerse en un proyecto que compartido con su pareja habrá de ser el pilar y base de la sociedad, dijo Guadalupe Calderón.

Otro punto relevante de la propuesta de Reforma al Código Familiar, sostuvo que salvaguarda los derechos los niños violentados en estado de vulnerabilidad y en materia de alimentos.

 

Por eso, se reconocen los derechos de niñas, niños y adolescentes a no ser maltratados, discriminados ni agredidos con motivo de la educación o instrucción que reciba, tanto en el núcleo familiar como fuera de él, concluyó la diputada Calderón.