Lamberto HERNÁNDEZ MÉNDEZ/ ANGAHUAN, Mpio. de Uruapan, Mich./ DOM-20-FEB/ Una gran fiesta, llena de colorido y sabor. Una erupción de alegría y estruendos acordes musicales de la famosísima Pirekua acompañados a manera de lava, las atapakuas, el churipu con unas kurundas de la gastronomía purhépecha, ambos ingredientes, patrimonio inmaterial de la humanidad, para rendir un digno homenaje al coloso de fuego, al volcán más joven de México, el Paríkutin que hiciera erupción aquel sábado 20 de febrero de 1943, hace 68 años y que aún hay personas sobrevivientes que lo recuerdan.

 

En ese marco, alumnos del Instituto de Estudios Superiores de la Comunicación (IESCAC), del quinto cuatrimestre de la licenciatura en ciencias de la comunicación montaron una exposición de 33 fotografías alusivas y del entorno de la zona volcánica, gráficas que han llamado la tención de las personas y que han sido objeto de buenos comentarios. En la plaza Izazaga, más conocido como “la ranita”.

 

Fortino Santiago Rangel, originario de Paríkutin, tenía 10 años de edad cuando “reventó” el volcán, tuvo que emigrar y actualmente vive en Caltzontzin, dentro de las actividades, narró sus vivencias hace 68 años, también se llevó a cabo un encuentro de danza de Los Kúriptes de Angahuan, Caltzontzin y Nuevo San Juan Parangaricutiro. Todo ello, la tarde noche del sábado.

 

El domingo 20 de febrero, se llevó a cabo una muestra gastronómica y artesanal; narración de Raymundo Acosta Reyes sobre el nacimiento y erupción del Paríkutin; danzas típicas; una conferencia sobre la cultura indígena, un magnífico concierto de pirekuas y al final de la jornada, un encuentro del juego de  pelota prehispánico o Uarhukua, todo ellos en la plaza principal de la comunidad indígena de Angahuan.