Con el encendido del Ch’upiri JimbaÅ‹i el día 1 de febrero inicia el Juchari Uéxurhini

 

Xarhákuarhu, MICH./ VIE-21-ENE/ En esta comunidad cuna maternal de Tariácuri, -máximo guerrero y constructor del pueblo p’urhepecha- , se celebrará la ceremonia Kurhikuaeri K’uinchekua, -renovación de Ch’upiri JimbaÅ‹i (Fuego Nuevo), con lo cual, los p’urhépecha inician el Juchari Uéxurhini (Año Nuevo P’urhépecha)-,  que rememora la historia del antiguo Pueblo P’urhépecha, en que se realizaba un gran rito al Fuego, para pedirle  su ayuda para dirigir la guerra, ganar batallas y así, extender el territorio del Dios Kurhikuaeri.

 

En la actualidad esta festividad simboliza, la unidad y fortalecimiento del pueblo P’urhépecha contemporáneo,  recuperando y fortaleciendo ritos  y ceremonias, así como elementos tradicionales que puedan ser útiles en la vida cultural, social, espiritual, educativa y organizativa de los p’urhépecha basada en la raíces de: Juchari Anchekuarhikua (Nuestro Trabajo), Juchari Kaxumbekua (Nuestro honor comunitario) Juchari Jakjkukua (Nuestra cosmovisión) y Juchari P’urhéjkukua (Nuestro espíritu guerrero).

 

La festividad p’urhépecha tiene su antecedente principal en la antiguo ritual al  Fuego, en honor a Kurhikuaeri (Dios principal del pueblo P’urhépecha prehispánico, que representaba al Sol ), que se realizaba en el señorío p’urhépecha antiguamente; el ceremonial  fue prohibido por la corona española después de  asesinar al último gobernante p’urhépecha Tangaxoan II, el 14 de febrero de 1530, en Conguripo,  por el conquistador español Nuño de Guzmán.

 

Hace 29 años que esta celebración fue recuperada y, desde entonces, los p’urhépecha hemos acordado continuarla.  Este año  celebra la comunidad de Xarhákuarhu; sus habitantes e invitados, desde el día 26 de enero hasta la madrugada del 2 de febrero realizaran una serie de actividades, culturales y ceremonias.   La renovación del Ch’upiri JimbaÅ‹i,  es el ceremonial más importante y central, y es encabezado por los Tata K’eriecha (personas mayores de respeto de la comunidad sede de la festividad), quienes encienden el fuego, usando la técnica ancestral y tradicional de frotamiento de piedras especiales, que producen el fuego sobre «yesca».   Se realiza, momentos antes de que Araro Joskuecha (Constelación de Orión) este a la mitad de su trayecto, es decir poco antes de la media noche.

 

 

Una vez encendido el fuego, el Uandari rememora la historia de los p’urhépecha y ofrece un mensaje a los contemporáneos, basada en el pensamiento de los antepasados, dando por declarado el inicio del nuevo tiempo; los asistentes comparten el fuego en trozos de ocote para recibir la energía que otorga el fuego renovado.

 

OTROS DATOS

 

¿Porqué el 1 de febrero?

La celebración de Kurhikuaeri K’uinchekua está fundamentada en el conteo que los antepasados p’urhepecha tuvieron de acuerdo al calendario que les regía, y en el conocimiento trasmitido de manera oral sobre la observación del firmamento. En el momento que la Constelación de Orión (arado joskua) se encuentra a la mitad de su recorrido, poco antes de la media noche, sucede el cambio de ciclo agrícola para el pueblo p’urhepecha. Ambos elementos, se tomaron como base de la memoria de su origen histórico, y se acordó, iniciar el reencuentro p’urhépecha contemporáneo, a partir del  día 1 de febrero del año de 1983.

 

¿Dónde y quienes   la celebran?

Se realiza en forma itinerante, en alguna de las comunidades del territorio p’urhepecha: Sierra, Cañada, Lacustre y Ciénega, es la K’uinchentskua, máxima celebración anual que reúne a miembros de la Comunidad P’urhepecha de Michoacán; donde se dan cita los p’urhepecha de las cuatro subregiones de estado, y  desarrollan actividades de carácter espiritual, tradicional, cultural y artístico, con los cuales revaloran su identidad.

 

¿Qué significado tiene la ceremonia de Kurhikuaeri K’uinchekua?

Es el momento que marca la cúspide de la celebración. Se realiza con actitud de gran respeto, veneración de todos los presentes; es el momento evocativo en que todos los p’urhepecha traemos a la memoria a nuestros abuelos y padres y a todos los ancestros, las raíces de Juchari Anchekuarhikua (Nuestro Trabajo), Juchari Kaxumbekua (Nuestro honor comunitario) Juchari Jakajkukua (Nuestra cosmovisión) y Juchari P’urhéjkukua (Nuestro espíritu guerrero). Esta K’uinchentskua (festividad) rememora que nosotros los p’urhepecha provenimos del Kurhikuaeri (Fuego), es decir somos los hijos del Sol, por ello cada año, renovamos el fuego y el tiempo y agradecemos a  Nana Kuerajperi (Madre Tierra) por los favores obtenidos durante el año anterior.  Así, como Consejo y tras una serie de investigaciones propias, decidimos nombrarlo Kurhikuaeri K’uinchekua, que anteriormente veníamos llamando Ch’upiri JimbaÅ‹i.

  

 

SÍMBOLOS DE KURHIKUAERI K’UINCHEKUA

 

Mindantskuarhekua (piedra calendario)

Es una piedra de origen volcánico, roca ígnea de basalto, en  forma de Ku, (rememorando lo prehispánico como pirámide cuadrangular truncada), que era la arquitectura sagrada de los antiguos P’urhépecha y que representa el calendario del Kurhikuaeri K’uinchekua (Fuego Nuevo). Tiene cuatro caras y dos bases, una superior de menor dimensión y una inferior, de mayor dimensión. En ella se han grabado símbolos que representan a las Comunidades que han sido sede de la celebración. Se grabarán 52 símbolos que representarán un siglo P’urhépecha, de acuerdo al antiguo conteo. Es el símbolo principal del Ch’upiri y es llevado junto con los otros símbolos a la comunidad sede anual, para ser resguardado por los T’erunchitiecha (Cargueros). Este símbolo representa al pueblo P’urhépecha.

 

AÅ‹atsïkukua (Bandera P’urhépecha)

Es un lienzo conformado por cuatro colores que representan las diferentes regiones Territoriales P’urhépecha: verde, P’ukumindu (Sierra); azul, Japunda (Lago); morado Tsakapendu (Ciénega) y amarillo, Eraxamani (Cañada). Al centro, tiene dibujada una mano empuñada,  y en medio, una punta de pedernal que simboliza al Dios Kurhikuaeri, rodeado por cuatro flechas que indican las direcciones de las cuatro regiones, y la leyenda “Juchari Uinhapikua” (Nuestra Fuerza). Representa en conjunto, la unidad  contemporánea del Pueblo P’urhépecha. Este símbolo no fue creado por la celebración. Se incluyó en la comunidad de Santa Fe de la Laguna, por el reconocimiento y apropiación que de ésta, ha hecho el pueblo P’urhepecha.

 

Ch’upiri (El Fuego)

Es una gran hoguera que se prepara con leña traída de los bosques cercanos a la comunidad sede, por tumbiecha (jóvenes) designados para ello, por los T’erunchitiecha (Cargueros). La celebración del Fuego, rememora la historia del antiguo Pueblo P’urhepecha, que realizaba una fiesta donde éste, era venerado para pedir  ayuda  y poder dirigir la guerra y ganar las batallas y así extender el territorio del Dios Kurhikuaeri. En la actualidad esta festividad simboliza, la unidad y fortalecimiento del pueblo P’urhepecha contemporáneo y es un espacio para recuperar y fortalecer los ritos y ceremonias prehispánicos, así como elementos culturales que puedan ser útiles en la vida  social, espiritual, educativa y organizativa de los p’urhepecha.

  

 

OTROS DATOS

 

Aspectos vetados

 

Por ser una celebración de recuperación de valores, están vetados desde el principio, el uso de estimulantes como el alcohol y enervantes de todo tipo. No se permite la intromisión de asuntos políticos, ni partidistas ajenos a la comunidad P’urhepecha. No presencia de funcionarios federales, estatales, municipales o eclesiásticas en funciones -con excepción de las tradicionales-,  en su caso, pueden estar presentes, como simples ciudadanos, si ellos así lo determinan, más no se hace pública su presencia ante  los celebrantes.

 

No es un espacio para promover el turismo. No se permite la instalación de vendedores ambulantes y juegos mecánicos en la plaza de la comunidad sede de la ceremonia, como se acostumbra en las fiestas patronales. Sí está permitido el intercambio de productos elaborados por los artesanos de las comunidades de las cuatro subregiones así como la exposición de las mismas.   

 

Anteriores celebraciones

Tzintzuntzan, 1983, Ihuatzio,1984; Nurio, 1985;  Tzirondaro, 1986;  Angahuan, 1987; Pichataro, 1988; Tacuro, 1989; Santa Fe, 1990; Cheranastico, 1991; Ichupio, 1992; Cocucho, 1993; Ucazanastacua, 1994; Tarecuato, 1995; Puácuaro, 1996; Sevina, 1997; Janitzio, 1998; San Lorenzo Narheni, 1999; Tirindaro, 2000; Cheran, 2001; Carapan, 2002; Nuevo Parangaricutiro, 2003; Pátzcuaro, 2004; Caltzontzin, 2005; Patamban, 2006; Santo Tomas, 2007; Purénchecuaro, 2008 Ts’irapu, 2009 y Barrios de Urhupani 2010.

                                                

 FUENTE: Consejo de la Ceremonia de Kurhikuaeri K’uinchekua