Lamberto HERNÁNDEZ MÉNDEZ/ NUEVO SAN JUAN PARANGARICUTIRO, DOM-09-ENE/  Ante una asistencia de más de cuatro mil personas, la plaza principal de esta comunidad fue el escenario del encuentro tradicional de Los Kúrpites, de los dos acérrimos rivales dancísticos de los barrios de arriba y de abajo; los ganadores de ésta edición fueron los del barrio de San Mateo, es decir, los de abajo. Una gran desaprobación del respetable se hizo notar por dicha decisión, rechiflas, gritos y manoteos, se hicieron sentir claramente.

 

LA TRADICIÓN

Quienes sostienen la tradición de Los Kúrpites, son los jóvenes, los muchachos y muchachas solteras; si bien las mujeres no bailan, tienen mucho que ver, son quienes confeccionan el vestuario; la tradición se mantiene porque es un regalo hacia ellas, de ir a llevarles su regalo de reyes, dentro de una mascada llena con dulces, colaciones y confeti.

 

Va el novio, los miembros de la danza y la orquesta tras él acompañándolo, para llevar ese presente a su novia a su casa, ella, en reciprocidad al regalo, ella le otorga el delantal, bordado durante el año y por ello se lo cuelga en el cuello, sobre el pecho, para que lo luzca y vean que es bien correspondido en el amor y que además tiene una novia que sabe bordar muy bonito; a eso se debe la evolución de los trajes, debido a que la novia se luce cada día más y más; por eso lo usan en el pecho, para que luzca y además abren las manos para que se vea.

 

Es por eso que en la danza participan solamente hombres solteros. Una parodia son los kúrpites feos, son varones casados que al tratar de bailar, lo hacen de manera ridícula y desincronizada.

 

EL ORIGEN

De acuerdo al director del grupo “Tumbiecha”, Andrés Campos Salceda, el origen de la danza no es precisamente prehispánica, no hay antecedentes de ello, más bien fue a partir de la conquista o evangelización de los españoles, el tipo de ropa que utilizan los bailadores es arabelesca, con sus capas, espejos y lentejuelas, pero también la mascada de tipo hindú sobre la máscara de la maringuía. De tal manera que el bastón que lleva en sus manos el Terépiti o Tatá K’eri, lleva la figura de un burro, que junto con José y María, completan el cuadro cuando la llegada de Jesús a la tierra.

 

Como cada año, desde 1901, se ha mantenido la tradición de enfrentarse dancísticamente, los barrios de “arriba” o San Miguel y el de “abajo” o San Mateo. Señala la tradición que en ése año, una señorita tenía dos novios, uno de cada barrio y para decidir con cuál se quedaría, decidió enfrentarlos en un concurso de danza y de ahí la rivalidad hasta ahora.

 

Aunque no fue del agrado de los más de cuatro mil asistentes a la plaza de Nuevo San Juan Paranguricutiro, para presenciar el concurso, los ganadores en éste 2011, fue el barrio de San Mateo.

 

El jurado toma en cuenta entre otros aspectos, la música que interpretan las orquestas en la entrada, desarrollo y salida de los danzantes, quienes tienen que mostrar originalidad en el vestuario, la cadencia, improvisación, zapateado, ritmo, estética.

 

La desaprobación de los asistentes fue manifiesta, debió ganar el barrio de “arriba”, pero la decisión estaba tomada; los triunfadores han ganado además, el boleto para representar a la comunidad en el Concurso Artístico de la Raza Purhépecha en el mes de octubre en Zacán.