EMPLEO

 

ISAURO GUTIÉRREZ/ MORELIA, MICH./ DOM-28-NOV/ Felipe Calderón Hinojosa vino a su tierra, como el emigrado que regresa a su pueblo para presumir su nueva camioneta y sus nuevas ropas, para apantallar a su paisanos que siguen medio vistiendo, medio comiendo y medio sobreviviendo.

 

Y es que el presidente se lució diciendo que en el país se han creado 880 mil nuevos empleos y al final de noviembre serían 900 mil, esto de acuerdo con las cifras que reporta el Instituto Mexicano del Seguro Social; durante la inauguración de la Expovall Bicentenario aseguró que México cerrará el año con un crecimiento del cinco por ciento, cifra que si se pone en duda, porque son reportes del Banco de México.

 

Todo pareciera que en el ámbito nacional, al menos en la imaginación del presidente, los mexicanos deberíamos estar orgullosos de tenerlo como jefe de estado, aún cuando siga siendo muy peligrosos recorrer las carreteras nacionales, ante el riesgo de ser atacado ya no digamos por delincuentes, sino hasta por los mismos miembros de las fuerzas armadas.

 

Lo curioso de todo, es que una revisión de los diarios que reportaban en primera plana las declaraciones del presidente, daban a conocer en sus páginas interiores otras noticias no tan halagadoras, como es el hecho de que cerca de 31 mil personas que se ubicaban en el sector servicios de la economía michoacana, perdieron su trabajo entre el tercer trimestre de 2009 y el mismo periodo de 2010, esto de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.

 

Dicha encuesta también reveló que 506 mil michoacanos se ubicaron en el sector informal, lo que representa un tercio de la población total económicamente activa del estado.

 

Por otra parte, hurgando en las ediciones de esa fecha, nos encontramos que unas 20 mil personas estaban buscando ser contratadas por la Secretaría de Educación en el Estado que abrió una convocatoria para ocupar 400 plazas.

 

Las enormes filas que provocaron inclusive serios congestionamientos vehiculares en las inmediaciones de la avenida Siervo de la Nación, comenzaron a formarse desde la noche anterior al primer día señalado para la recepción de documentos.

 

El común denominador de los solicitantes es que son profesionistas o al menos con educación media que no tienen una plaza de trabajo y acuden a esa opción como un último recursos desesperado.

 

Este fenómeno, además de decir mucho respecto a la debacle económica por la que atraviesa Michoacán, también nos habla del problema muy grave que existe en la formación de profesionistas en las instituciones de educación superior.

 

La masificación de la educación ha llevado a que ahora todos tengan oportunidad de estudiar una carrera, pero esa misma oportunidad los arranca de otras posibilidades de trabajo menos calificadas, aún cuando terminen engrosando las filas del desempleo.

 

20 mil solicitudes para 400 plazas, implica una probabilidad del dos por ciento, casi similar a la que tiene alguien, de sacarse un premio en la lotería nacional, así de grave está la situación.

 

IMCED

Tras casi tres semanas de haber logrado la liberación del plantel central del Institución Michoacano de Ciencias de la Educación, maestros del plantel denunciaron el supuesto despido de cuatro docentes, por parte de la directora, Irma Villaseñor.

 

Ante esta acción y aunado a la amenaza de despedir más, los estudiantes tomaron de nueva cuenta la institución, ya que aseguran este despido que incluyó a Alejandra Rodríguez de Psicología y Educación Especial; Fidel Negrete Estrada de Ciencias Sociales, Melchor Tapia, subdirector Académico, así como Víctor Herrera, fue en represalia por la toma realizada en el mes de octubre en la que sacaron a relucir presuntas irregularidades por parte de Irma Villaseñor.

 

Parece que en el IMCED no terminarán nunca los problemas internos. Es una olla de grillos en la que se atacan unos a otros y los conflictos parecen interminables, mientras que los estudiantes viven en medio de la incertidumbre y el desconcierto por lo que podrá depararles el futuro cuando terminen su carrera.

 

Estudiar una licenciatura o una maestría no les garantiza que tengan un futuro laboral promisorio, así quedó demostrado en la cara misma de las autoridades educativas que tuvieron que echar mano de las organizaciones sindicales para recibir la documentación de los miles de solicitantes para obtener una plaza de auxiliar.

 

Alguien en el IMCED debería tener la agudeza intelectual para darse cuenta del daño que le están haciendo a la educación y, sobre todo, a las nuevas generaciones que no tienen la culpa de los conflictos gremiales.

 

Sería difícil pedirle esto a la directora, el olmo no da peras.