Estuvo detenido medio año en el Cereso y ni le dijeron: “Usté disculpe”.

 

Lamberto HERNÁNDEZ MÉNDEZ/ URUAPAN, MICH./ MIE-17-NOV/  Un joven indígena de la Meseta Purhépecha, obtuvo su libertad absoluta, luego de haber permanecido seis meses en el Cereso de esta ciudad, acusado de haber cometido un asesinato la madrugada del 26 de mayo pasado en una comunidad del municipio de Nahuatzen.

 

Se trata de Miguel Ángel Gabriel Reyes, de 24 años de edad, originario y vecino de Comachuén, municipio de Nahuatzen, a quien le integraron el proceso penal número 82/2010, en el juzgado cuarto de lo penal, acusado del asesinato de Leobardo González Cruz, de 80 años de edad, originario y vecino de Sevina, en esa misma municipalidad.

 

Las primeras investigaciones señalaban que el día 25 de mayo pasado, se llevaron a cabo las festividades patronales de Comachuén, del Espíritu Santo, por lo que Miguel Ángel Gabriel estuvo ingiriendo bebidas embriagantes hasta entrada la noche.

 

Se presumió que bajo los efectos del alcohol, participó en una riña, en la cual golpeó al ahora extinto, quien falleció y su cuerpo descubierto a eso de las 07:30 horas del día siguiente, por lo que fue detenido por elementos de la Policía Ministerial del Estado, como principal sospechoso, puesto a disposición del Ministerio Público, consignado al juzgado cuarto penal, en donde se le tomó la declaración preparatoria el 31 de mayo y el 3 de junio se le dictó el auto de formal prisión.

 

Luego de no encontrar elementos en su contra para procesar, el juzgador dictó su absoluta e inmediata libertad. Nadie le dijo: “usté disculpe”. Medio año tras las rejas por una leve sospecha.