Traía auto robado, una gorra de la PGJE y una 38 súper.

 

Asaltaba traileros al entrar al baño en caseta de Santa Casilda.

 

Lamberto HERNÁNDEZ MÉNDEZ/ URUAPAN, MICH./ LUN-11-OCT/  Un individuo que cometió un gran número de atracos en contra de traileros, principalmente, en el baño de la caseta de cobro de Santa Casilda, de la autopista Siglo XXI, para lo cual utilizaba una playera negra, una gorra con las siglas de la PGJE, una pistola 38 súper y para huir, un auto robado, fue sentenciado a purgar una condena de 9 años y 6 meses de prisión. Su pareja que lo acompañaba, sentenciada a seis meses, por encubrimiento.

 

El sentenciado se llama Luis Alberto Hernández Martínez, de 44 años de edad, originario de Antúnez, municipio de Parácuaro y vecino de Lombardía, en Gabriel Zamora, quien enfrenta el proceso penal 211/2009, en el juzgado cuarto penal, por los delitos de robo, uso indebido de uniforme e insignias o distintivo oficial, así como adquisición de objetos robados, en agravio de la sociedad.

 

Esta persona vivía en unión libre con María Erika Cortés Ramírez, con quien acudía cada tercer día a eso de las 23:00 horas, a la caseta de Santa Casilda, lo acompañaba su cuñado Eduardo Cortés, por la carretera libre, en una loma, sobre la brecha, dejaba el auto Nissan tipo Sentra, color blanco y se dirigía caminando hacia los baños de la caseta donde amagaba con una pistola a los traileros; la pistola se la había comprado a una persona de nombre Valentín.

 

En cada asalto, obtenía diferentes cantidades de dinero y celulares, la noche del 10 de diciembre pasado, cuando acudieron a la caseta para cometer otro atraco, fueron interceptados por elementos de la Policía Ministerial y Municipal que mantenían un retén en la zona, ante la ola de atracos, al ser revisado el auto donde viajaban, les encontraron la pistola, la gorra, una playera negra y además, el auto con reporte de robo, por lo que fueron puestos a disposición de las autoridades.

 

Luis Alberto ha sido sentenciado a purgar una condena de 9 años y seis meses de prisión, sin derecho a la libertad condicional, mientras que su concubina, a seis meses por encubrimiento.