BOLETIN 204/ ZITÁCUARO, MICH./ DOM-15-AGO/  A 27 años de cárcel fue sentenciado un hombre que asesinara de un disparo de escopeta en la cabeza a quien en esa fecha fungiera como Primer Comandante de la Policía Municipal de Jungapeo, luego de que se acreditó plenamente su responsabilidad en el delito de homicidio calificado

 

El procesado responde al nombre de José Luis Guzmán Zamudio, de 35 años de edad, originario y vecino de la comunidad de El Mango, municipio de Jungapeo, quien tiene en su contra el proceso penal número 233/2006, por el delito de homicidio calificado en agravio de Eligio Borja González.

 

De acuerdo a los datos que obran en el proceso penal referente, el homicidio se registró alrededor de las 21:30 horas del día 8 de noviembre del año 2006, cuando el ahora occiso se encontraba afuera de una tienda en comunidad de El Mango, consumiendo cerveza en compañía de dos de sus elementos, en su día de descanso.

 

En esos momentos escucharon la detonación de un disparo de arma de fuego, al momento que el primer comandante caía al suelo sin vida victima de las lesiones que sufrió en la cabeza producidas por un disparo de escopeta. Los acompañantes del mando policial alcanzaron a ver al autor cuando huía, pero no pudieron hacer nada ya que se encontraban desarmados. De los hechos se integró la averiguación previa penal número 194/2006.

 

Horas después el presunto homicida fue localizado y detenido por los elementos ministeriales que investigaban el caso, con base a orden de localización y presentación girada por el representante social.

 

Tras lograr la captura del presunto homicida los agentes ministeriales lograron establecer que el detenido había sido procesado por los delitos de asalto, robo y homicidio en grado de tentativa, según proceso penal número 172/1995, del Juzgado Segundo Penal del Distrito Judicial de Zitácuaro,

 

De igual forma se supo que el ahora sentenciado se había fugado del presidio municipal de esta ciudad, y fue reaprehendido y compurgó pena de prisión en el Cereso de la ciudad de Morelia, de donde salió en libertad al concedérsele el beneficio de la remisión parcial de la sentencia.

 

En su declaración ministerial el acusado aceptó su responsabilidad del crimen del primer comandante de la Policía Municipal de Jungapeo, aduciendo que lo había hecho por venganza, ya que días antes le había sido asegurada una arma de fuego calibre .22, por elementos municipales a su mando, motivo por el cual sostuvo un altercado con él.

 

El detenido fue consignado al Juzgado Penal competente, cuyo titular después de valorar todas y cada una de las pruebas presentadas por la Procuraduría General de Justicia, determinó dictarle sentencia condenatoria en los términos ya señalados.