RECORTES

 

Isauro Gutiérrez Hernández

 

SIMULACIONES

 

ISAURO HERNANDEZ/ MORELIA, MICH./ DOM-01-GO/ Los problemas que afrontan los habitantes de las poblaciones que han sido afectadas por fenómenos meteorológicos, como el caso más reciente de los municipios del Oriente michoacano, han puesto en tela de duda la efectividad real de las acciones gubernamentales que sirven más para la foto que para amortiguar los efectos desastrosos.

 

Ediles como los de Tuxpan, Angangueo, Ocampo y otros, han manifestado su molestia y en algunos casos hasta desesperación, por la lentitud con que fluyen los recursos del Fondo Nacional de Desastres, cuyas reglas de operación hacen casi imposible acceder al dinero que se necesita para atender la urgente necesidad de la población.

 

Durante los momentos más álgidos, llegan a esos lugares muchas fuerzas de ayuda, rescatistas, voluntarios, policías y miembros del Ejército, pero es ahí donde inician los problemas, porque lo primero que hacen es buscar al presidente municipal del lugar, para que les proporcione combustibles, alimentos y hasta que les resuelvan problemas mecánicos de sus unidades, desde la ponchadura de una llanta, hasta reparaciones mayores.

 

El famoso Plan DN-III que aplican las fuerzas armadas, se convierte en una carga onerosa para las de por sí exiguas arcas municipales, porque, de entrada, los ediles tienen qué proporcionarle al ejército todas las materias primas necesarias para la elaboración de sus alimentos, porque llegan con las manos vacías y extendidas.

 

Después, buscan la manera de que las cámaras fotográficas y de televisión de los medios que cubren el desastre, tomen imágenes de los soldados preparando y repartiendo alimentos entre la población y, sólo por algunos momentos, cuando están presentes las cámaras, se dedican a trabajar con pico y pala, pero después, cuando se han ido los medios de comunicación, su trabajo deja de ser empeñoso. Los cuerpos de auxilio se convierten en una carga que a la postre resulta en gastos imprevistos y que afectan los fondos municipales.

 

Cuando termina la fase dramática del desastre natural, cuando los pueblos dejan de ser noticia estatal o nacional, es cuando los presidentes municipales se quedan solos para atender las demandas de ayuda que siguen planteando los pobladores, porque se quedaron sin cobijo, sin fuentes de empleo y a veces sin nada qué ponerse.

 

Luego, cuando los recursos llegan al gobierno del estado para ser aplicados a las poblaciones afectadas, viene otro problema. Resulta que las obras de reconstrucción ya fueron contratadas y entregadas para su ejecución a determinadas empresas, pero lo gastado por los presidentes municipales queda ahí, para ser observado después por la Auditoría Superior, porque los recursos ejercidos durante la emergencia no estaban destinados para ese fin y entonces deben ser sujetos de procedimientos administrativos.

 

Pero las cosas no quedan ahí.

 

En el caso específico de los municipios del oriente, el gobierno del estado designó a ELOY VARGAS ARREOLA para que se hiciera cargo de canalizar todos los apoyos a esos municipios, pero los ediles todavía se quejan de que no ha habido nada que no sean promesas de acciones futuras tan inciertas, como la eficiencia del funcionario.

 

Dicen por ejemplo que el presidente municipal de Angangueo entra por una puerta a la presidencia municipal y sale por otra, debido a que ya tiene qué andarse escondiendo porque no tiene manera de responder a las demandas de la población y, sobre todo, a los acreedores que le vendieron a crédito los materiales que se requerían con urgencia durante la inundación de febrero.

 

PROMOCIÓN TURÍSTICA.- La Secretaría de Turismo que encabeza GENOVEVO FIGUEROA ZAMUDIO ha hecho un importante esfuerzo por atraer turismo a la entidad, a pesar de los hechos violentos que se han sucedido uno tras otro y que han convertido a Michoacán en el foco de atención de los noticieros nacionales, pero solo cuando se trata de hechos de sangre.

 

La costa michoacana ha recibido una promoción importante, pero resulta que autoridades como el edil de Lázaro Cárdenas ADOLFO TOVAR ONTIVEROS ha dado instrucciones a los elementos de la Policía Municipal para que hostiguen a los visitantes, como si fueran extraños sospechosos.

 

Un viajante comentó a este columnista que acudió con su familia al puerto de Lázaro Cárdenas para vacacionar en Playa Azul y para ello, rentó una camioneta con placas federales de Turismo, esperando con ello no tener ningún problema.

 

Por el contrario, el vehículo llamó la atención de los policías de la patrulla número 01-219, quienes, aún cuando se dieron cuenta que viajaba una familia, le exigieron al conductor una identificación oficial. Anotaron su domicilio y todos los demás datos personales del turista, lo interrogaron sobre el lugar donde se hospedaba y lo siguieron hasta Playa Azul, hasta que vieron que llegó a su hotel.

 

¡Vaya promoción¡