LORENA BERBER/ INFOMANIA/ URUAPAN, MICH./ MIE-21-JUL/ Sin sustento alguno, crece rumor del posible regreso de Jesús María Doddoli Murguía, a la Presidencia Municipal.

 

El chisme ganó relativa credibilidad por la sonrisa de los regidores y regidoras, conocidos primero como «viudas del alcalde» y luego «las malqueridas», es decir Araceli Moraila (Panal), Teresa Gutiérrez (PT), Jaime Heredia (PRI)  y Julio Mollineda (PAN)

 

En contraste, se nota el nerviosismo de Libero Madrigal Sánchez (PRD), del propio alcalde y la reunión que sostuvo este martes con los directores de área en la que supuestamente se estaban previniendo de un eventual cambio de titular.

 

Hay que precisar que, efectivamente, la exalcaldesa inició un procedimiento legal para inconformarse contra la destitución del Congreso del Estado pero, la audiencia constitucional tendrá verificativo hasta el 30 de julio.

 

En esta fecha es cuando la jueza sexta podría conceder el amparo a la quejosa, porque a su decir, fue destituída sin apegarse al procedimiento legal para hacerlo y por tanto deben regresarla al cargo que el propio órgano legislativo le asignó el 11 de agosto del 2009, ante la ausencia definitiva del alcalde Antonio González Rodríguez.

 

El amparo se ha postergado porque inicialmente la juez sexta se negó a darle trámite bajo el argumento que Doddoli Murguía solicitaba la protección de sus derechos político-electorales.

 

Al recibir esta negativa, la defensa legal acudió al Tribunal Colegiado, instancia que le dio la razón a la quejosa y retornó el caso a la jueza sexta para emitiera un fallo definitivo.

 

A partir de ahí, se estableció una audiencia constitucional para darle oportunidad al Congreso del Estado de aportar las pruebas documentales sobre su proceder así como escuchar al tercero afectado, es decir el alcalde reinstalado.

 

Hasta el momento la fecha programada para que le otorguen o le nieguen el amparo es el 30 de julio y por lo tanto es muy aventurado especular sobre la inminente reinstalación de la exalcaldesa. Toda vez que sería un hecho inédito.

 

Así que, sin pruebas para sostener lo dicho, todo queda en el anecdotario municipal, en la simple rumorología de quienes desean sorprender incautos.