BOLETIN 3437/ URUAPAN, MICH./ MIE-02-JUN/  El pintor y poeta uruapense, Manuel Ocaranza Hinojosa fue un hombre brillante con un talento marcado en las artes plásticas, actividad para la cual fue apoyado por varios personajes de la política y literatos connotados de esa época.

 

Esto fue destacado por el profesor Arturo Figueroa Rico, orador oficial del acto cívico con el que 710 alumnos y personal docente de la escuela “Manuel Ocaranza” y el Ayuntamiento de Uruapan que preside Antonio González Rodríguez, recordaron el CXXVIII aniversario luctuoso de ilustre uruapense.

 

El orador indicó que personajes como Vicente Rivapalacio, Eduardo Ruiz, José Martí, el general Vicente Villada, entre otros, respaldaron la trayectoria artística de Manuel Ocaranza, quien dejó huella indeleble con cada una de sus obras.

 

Indicó que el poeta y pintor sigue siendo un orgullo para los uruapenses por todo el legado cultural y artístico que fue plasmado en sus trabajos literarios y en los cuadros pictóricos.

 

Previo al acto cívico, autoridades municipales montaron guardia de honor, depositaron ofrenda de rosas blancas y guardaron minuto de silencio frente a la tumba de Manuel Ocaranza, en el panteón municipal de esta ciudad.

 

En ese lugar, el profesor Jesús Mejía Vera, coordinador de actos cívicos de la presidencia, reseñó que Ocaranza Hinojosa murió el 2 de junio de 1862 a los 41 años de edad, a causa de una complicación cardio-pulmonar, generada por una epidemia de cólera de la que fue víctima.

 

Señaló que sus restos fueron depositados en el panteón francés en la ciudad de México, sin embargo, en 1889, Eduardo Ruiz siendo presidente del supremo tribunal de justicia de la nación, gestionó para que fueran trasladados al cementerio de Uruapan, en donde le fue edificado un monumento.

 

Manuel Ocaranza estudió en la escuela Castellana de Uruapan, uno de los 20 planteles de este tipo que había en el país. Continuó sus estudios en la ciudad de México a donde partió en 1860. Allá continuó pintando bellos cuadros como “El Suavo”, que refiere a un soldado francés además de hacer los retratos de Vicente Rivapalacio y del michoacano Melchor Ocampo.

 

Expuso que en el Distrito Federal conoció y se enamoró de Mariana Matilde  Martí, hermana del prócer de la Revolución cubana, José Martí, con quien mantuvo una relación entrañable que le inspiró para pintar los cuadros que llevan por título “El Lino Roto”, “Flor Marchita”, “Rosa Envenenada” y otros más.

 

“La Tasa de Café de Uruapan” fue la última obra maestra de Ocaranza, cuyos trabajos se encuentran dispersas en México y en Cuba.