INFOMANIA/ URUAPAN, MICH./ MAR-01-JUN/ Tras un año de recolectar semilla de aguacate criollo para su caracterización científica, investigadores de la Universidad Michoacana se declararon listos para establecer el primer huerto fenológico y un banco de germoplasma para garantizar el resguardo genético de este fruto como base fundamental para producir plantas injertadas de mejor calidad en la variedad hass y garantizar una producción mayor sin la necesidad de expandir la franja productora a costa del cambio de uso de suelo.

 

Esas grandes extensiones de huertos de aguacate donde antes había bosques, finalmente volverán a ser bosques; la vocación de la tierra reclamará lo que es suyo ya sea por intensas heladas o sequías en esas regiones forzadas a producir aguacate. Esto quiere decir que la solución para enfrentar la demanda de más aguacate para los mercados nacionales e internacionales no es ampliando la superficie de cultivos, la solución esta en mejorar la calidad y cantidad.

 

Lo anterior fue señalado por Héctor Guillen Andrade, doctor en genética vegetal y responsable del proyecto que se desarrolla en la Unidad de Investigaciones Avanzadas en Biotecnología de la Facultad de Agrobiología con el respaldo financiero de la Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Aguacate de Michoacán (APEAM). Precisó que en poco más de 60 días más se establecerá el primer huerto fenológico con material genético de “elite” de aguacate criollo en la huerta de esta institución de educación superior.

 

Efectivamente el aguacate criollo no es demandado en los mercados, lo que ha generado su virtual exterminio sin entender que se trata de de un “suicidio” para este cultivo pues al perderse su origen genético, se pierde toda posibilidad de enfrentar con éxito el combate de plagas y enfermedades o simplemente mejorar su calidad y cantidad, de ahí la gran importancia del banco de germoplasma para caminar con certeza hacía injertos exitosos, señaló Guillen Andrade.

 

La investigación científica es la base para el éxito de estos proyectos, pues en lo sucesivo será responsabilidad de quienes integran esta agroindustria, organizarse para aterrizar en campo la producción mejorada de plantas hass. “No habrá margen de error, de acuerdo al clima así como a las propiedades del suelo y agua, entre otros factores en cada región productora, siempre deberá estar presente el aguacate criollo para aportar sus genes resistentes y crear plantas de alta calidad genética”, señaló.

 

Consideró prudente que en un año, los eslabones primarios de este sistema producto, deberán estar organizados para que en cada región productora que abarca 25 municipios michoacanos exista un huerto fenológico y sea el sustento de material criollo ya caracterizado científicamente en aras de lograr la máxima potencialidad en zonas con esta vocación productora.

 

 “Es tal la posibilidad de mejorar que actualmente en promedio se obtienen 10 toneladas por hectárea cuando la potencialidad es de hasta 25 toneladas por hectárea”, dijo el investigador quien abundó que la dinámica de investigación no termina ahí pues un reto a futuro, después de mejorar la producción por hectárea, será reducir el tamaño de los árboles para facilitar la cosecha y evitar pérdidas de fruta por ser de árboles demasiado altos.

 

CIFRAS Y DATOS

Se han localizado aguacates criollos con 200 años de antigüedad.

Mediante el germoplasma se designa el genoma de las especies vegetales silvestres y no genéticamente modificadas.

La conservación de material genético puede ser en semillas, esquejes o tubérculosentre otros.

Los «bancos de germoplasma» ubican, recolectan, conservan y caracterizan el plasma germinal los cuales por sus atributos son de interés prioritario para beneficio de la humanidad, además aportan conocimiento científico orientado a la optimización de la conservación y uso de los recursos fitogenéticos.

Poco más de 100 mil hectáreas componen la franja productora de aguacate.

En los últimos 20 años se ha triplicado la superficie productora de “oro verde”.

Un millón de toneladas es la producción anual en Michoacán.

De julio de 2009 a julio de 2010 se desarrolla el proyecto.