Los hechos, frente a la casa donde estaba un velorio, en Nurío, municipio de Paracho.

 

Lamberto HERNÁNDEZ MÉNDEZ/ URUAPAN, MICH./ JUE-01-ABR/ Un campesino que bajo los efectos del alcohol sostuvo una riña con un estudiante frente a la casa donde se velaba un difunto, le asestó un navajazo que le penetró a pocos milímetros del corazón; el hechor huyó al monte pero días después fue detenido y recientemente sentenciado a purgar una condena de ocho años tras las rejas, sin derecho a la libertad bajo fianza.

 

Se trata de Rafael Juan Miguel Pascual, de 29 años de edad, originario y vecino de Nurío, Municipio de Paracho, a quien se le integra el proceso penal número 144/2009-I, por el delito de lesiones calificadas en agravio de Agustín González Alejo, estudiante de 20 años de edad.

 

Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado 22 de agosto de 2009, cuando la víctima y un amigo apodado “Pepe”, ingerían bebidas embriagantes a bordo de una camioneta Ford pick up y daban la vuelta por el pueblo, a eso de las 18:00 horas cuando pasaban frente a la casa donde se velaba a una persona, detuvieron la marcha.

 

Al lugar arribó Rafael Juan Miguel quien estaba también ebrio y les empezó a reclamar el hecho de que habían golpeado poco antes a uno de sus sobrinos, por lo que sobrevino la riña.

 

Rafael Juan sacó de entre sus ropas una navaja con la que le asestó una herida a un costado del corazón al tiempo que le decía: “Hay te dejo un recuerdo”, posteriormente se dio a la fuga hacia la orilla del pueblo y permaneció esa noche en el monte, mientras el lesionado había sido trasladado al Hospital Regional.

 

Luego de que regresó el hechor a su casa, fue requerido por las autoridades el 27 de agosto, consignado y sentenciado a ocho años tras las rejas.