URUAPAN, MICH./ JUE-28-ENE/ Un individuo que se dedicaba frecuentemente a ingerir bebidas embriagantes, se sintió decepcionado de esta vida y prefirió escapar por la puerta falsa al ahorcarse en el interior de su habitación en la comunidad indígena de Nahuatzen. No dejó el tradicional recado póstumo.

 

El ahora extinto respondía en vida al nombre de Eliazar Salvador Salvador, de 46 años de edad, era originario de Pichátaro, municipio de Nahuatzen, en la meseta purhépecha.

 

De acuerdo a la declaración de una de sus hijas de nombre Ma. Casilda Salvador Jiménez, se sabe que su progenitor era un ebrio consuetudinario y que constantemente se sentía deprimido, incluso, en otras ocasiones había tratado de quitarse la vida sin lograrlo.

 

Ayer a eso de las nueve de la mañana cuando acudió a su habitación para que almorzara, grande fue su sorpresa cuando al entrar, lo descubrió inerte junto a la cama y un lazo pendiendo de una trabe que tenía atado a su cuello, por lo que trató de auxiliarlo, pero ya era demasiado tarde, estaba sin vida, por lo que dieron parte a las autoridades correspondientes.