EL REVERENDO/ INFOMANIA.COM.MX/ URUAPAN, MICH./ MAR-19-ENE/ El terremoto de Haití será opacado por el sismo político que habrá en el Obispado de Michoacán cuando surjan nuevos escándalos narcopolíticos en este primer trimestre del año; así lo dejan entrever los monjes copistas de Lisboa, cuyo patrón es uno de los alcaldes apresados por la Santa Inquisición, por la traición de su vicario, el hermano Capulin.

 

Caros lectores, de todos es conocido que en la parroquia doddolista predican con el ejemplo aquel mandato del Rabí de Galilea que establece “Amáos los unos a los otros” y es que hay muchos de los “otros”, de hecho, se rompe la equidad de género porque el tercer sexo está sobrerrepresentado más allá de la proporción natural que existe en la sociedad; en donde las preferencias homosexuales se dan entre un 5 y un 10 por ciento de la población.

 

La vida íntima debería estar enclaustrada en las alcobas de los individuos pero cuando éstos, utilizan el cargo público para acosar a los subalternos o el erario para pagar emolumentos de sus mancebos…. Se convierte en un asunto de interés público, especialmente por las bacanales de fin de semana en donde los excesos etílicos trasgreden la tranquilidad de los parroquianos que se quejan amargamente ¡otra vez los raritos de la Reverenda!.

 

Desde luego, no todos los acichincles son víctimas, hay monaguillos que han aprovechado las debilidades de los párrocos para beneficio propio: desde el que se conforma con las sobras del vino de consagrar hasta los que aplican el dos de bastos a las limosnas, amparados en la impunidad de la sotana.

 

Pero no sólo en los monasterios se dan estas desviaciones, también en los conventos se da esta conducta pecaminosa y, como dice la sentencia: pecado con escándalo es doble pecado. Así que la vida licenciosa de los y las catequistas azules será uno más de los puntos negros que degraden la imagen de esta institución, ante el regocijo de las iglesias amarilla, verde y hasta de la tricolor.

 

Hay que recordar que esta última iglesia tiene un repunte nacional pero, en la Diócesis Aguacatera, llevan 15 años en la derrota continua porque durante la última regencia tricolor, la de Pepe Roble, hubo un desorden administrativo y una ingobernabilidad, generada o catalizada por los pleitos e inestabilidades hormonales de los sacristanes de entonces. ¿Se repetirá la historia?

 

Más allá del beneficio de su secta, Sor Peluches debe escuchar la voz de su confesor y meter al orden a los catequistas desviados, Que ejerzan sus preferencias sexuales en el ámbito de sus moradas, que rindan culto a Dionisio exclusivamente en su tálamo pero, que respeten la palestra pública y le den gusto al cuerpo con su propio pecunio, que las limosnas se usen para bien de toda la feligresía y no para satisfacer los placeres carnales.

 

Amados hermanos, el sermón ha culminado.